Nunca podemos estar seguros al 100% de como nuestras acciones afectan a los demás. Sin embargo, si podemos hacernos una ligera idea.

No hablo del "cómo me sentiría yo si...", sino más bien de ver cómo se siente la persona y entenderla en base a su realidad; de leer a la persona que tenemos delante y dejar, por unos momentos, de mirar nuestros ombligos...

Quizá, así, logremos conocernos, comunicarnos y entendernos